Cinco.
DAN RACER
- ¡¡¡MAMÁ!!!- Grité.- ¡JACKIE ME HE COGIDO LOS CASCOS DEL IPOD, Y DICE QUE SON SUYOS!
- ¡ Dan, si quieres decirme algo, vienes aquí abajo, pero no me gritas como si fuera tu chacha!- Contestó mi madre en un grito tan alto como el mío- ¡Y Jackie, devuelvele los cascos que tu no tienes iPod!
Mi hermana de 11 años, Jackie, vino a mi habitación con cara de mala leche y me tiró los casquitos blancos al suelo.
Los cojí y los enrrollé en mi iPod nano de hace mil años.
Abrí el cajón de los pantalones, los saqué todos y lo tiré a la segunda maleta que llenaba.
Luego fuí al baño a por el neceser.
Estaba haciendo la maleta demasiado rápido, y sabía que cuando llegara a Darewood Hills me iba a arrepentir de no haberla ordenado. Y es que como cada año, lo había dejado para el 24 de agosto, el día antes de irme.
Salí de mi habitación y fui a la de mi hermano George.
- Eh, Dan, ¡tu nunca me dejas entrar en tu habitación!- Exclamo el enano de seis años al verme.- ¡Vete, que estoy jugando con los playmobil!
- Por favor, George, ¡sólo necesito coger esos cuadernos que dejó papá en tu armario!- Le dije abriendo la puerta.- Me voy mañana, ¿recuerdas?
Puso los ojos en blanco y siguió jugando con su barco pirata.
Volví a mi habitación y justo sonó mi teléfono.
Miré la pequeña pantalla del ladrillo que tenía por móvil. Jude.
- ¿Jude?
- Tio, ¿te vas a llevar la bola de volley o me la llevo yo con hinchador?
Jude nunca decía hola cuando cogía el teléfono ni cuando llamaba a alguien. Siempre daba por hecho que la gente reconocía su voz.
- Mejor llévatela tú, por que creo que Jackie se llevó la mía al campamento y la pinchó...
- Amm, okey.
- ¿Como llevas la maleta?
Cogí los cuadernos sujetando el teléfono con en hombro y los metí a presión en la maleta.
- Uf, pues como todos lo años, llevo todo a presión.- Se rió.
- Bueno, nos vemos mañana, ¿vale tio?
- Okey...Pero creo que yo voy a llegar un poco tarde, ¿eh? Tengo que llevar a Coreen en coche... Ah, no te lo he dicho, Coreen ha entrado en Darewood.-Dijo.
- ¿Si? Ah, pues felicítala de mi parte- Sonreí.- Bueno, que nos vemos mañana.
- Vale...
Colgó.