Tres.
JUDE JAVIERS
Sonó mi móvil. Lo cogí mientras me echaba la guitarra al hombro y salía de la casa de Jonah. Me dolía la cabeza y al final se me había olvidado pedirle un paracetamol.
Miré la pantalla. Mi madre. Uf, que pereza, ella seguro que notaba que tenía dolor de cabeza y se pensaría que había estado de fiesta en vez de ayudando a Jonah con sus clases de guitarra. Pero aún así lo cojí, sabiendo que si no luego se ponía muy pesada y empezaba a hacerte chantaje emocional con que con la pierna así nunca podía salir de casa y le era difícil tenernos controlados... O cualquier cosa así.
- Mamá, no te pongas nerviosa, estoy a punto de coger el 228 para llegar a casa..- Dije antes de que pudiera quejarse.
- Jude, no soy mamá- La voz de Coreen, mi hermana pequeña. - Soy Coreen, y tengo que contarte algo.
Se notaba que estaba emocionada.
- ¡¡Me han aceptado en Darewood Hills!!- Gritó.
- ¿en serio? ¡Vaya Co, que bien!- Exclamé, sonriendo
- Empiezo el mismo día que tú, osea el 25 de Agosto, y voy a ir a encargar mis libros ahora mismo con mamá, así que no cojas el 228, coge el 225, que te lleva a Main Street, y así los encargas tú también, ¿vale?
- Eh, vale, okey Co- Dije mientras me acercaba a la parada de autobús.- Y por cierto, enhorabuena.
- ¡Gracias!.- Exclamó.-Por cierto, Jude, ¿Qué estuvisteis haciendo anoche Jonah y tú? Tienes la voz fatal.
Una digna hija de su madre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario