Catorce.
HEATH MARSHALL
¿Es eso que se ve al fondo Darewood Hills? Seguí pedaleando con todas mis fuerzas, aunque sentía que tarde o temprano me desmayaría de agotamiento si seguía así mucho tiempo.
Sí, era el colegio. Gracias a dios.
Me acerqué a la puerta y llamé al telefonillo. Al cabo de unos segundo, se oyó un clak!
- ¿quién es?.- Una voz metálica, la de la señora Cook, se escuchó a través del aparatito gris.
- Eh...- A duras penas podía respirar, y tardé un poco en reaccionar.- Marshall, Heath Marshall, llego tarde...
- Ah, claro... Marshall, veo que mantienes tu nivel de puntualidad un año más, anda pasa.- Se oyó otro clak! Aún más fuerte y la puerta se abrió. Entré arrastrando mi bici y la dejé atada a una de las farolas pegadas al muro.
Con mi mochila al hombro, empecé a avanzar por el camino de piedrecitas que había para llegar al césped. A lo lejos, en el bloque numero tres, vi como la gente empezaba a salir. ¡Toma ya! ¡Me había perdido la charla del director! Busqué a alguien conocido, y no tardé en encontrar a Dan, uno de mis mejores amigos.
- ¡Dan, eh Dan!.- exclamé llamando su atención moviendo los brazos.
- ¡Tio!.- Exclamó al verme, se acercó y me dio un abrazo.- Uf, ¡no te imaginas lo que ha sido ir a la playa de North Carolina sin ti! Tenía a George todo el rato diciéndome que contigo se lo pasaba mejor...
Se rio.
- ¿Has visto a Jude?.- Pregunté.
- Bueno, la verdad es que no, porque nos han metido a todos en el salón de actos según hemos llegado, ¿Vamos a buscarle?
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